Bueno, está claro que si te casas, a tu madre no te la puedes dejar en casa.
Una madre es un madre, el día de tu boda también. Porque tu madre, cuando se casó, también se llevó a su madre a la suya. Las madres se llevan siempre a las bodas, y ellas encantadas.
Qué sucede, que tú eres modernísima de la muerte y tu madre clásica como una porcelana de Lladró?

No hay problema, tráenos a tu madre y la dejaremos tan estupendísima que le harán la ola!! Mejor aún, os venís las dos y os proponemos un menú como este:
- Para tu madre un especial Anti-aging y un masaje reafirmante
- Para ti un maquillaje permanente y un masaje con miel
Y el día de tu boda las dos estaréis rompedoras.
Si quieres estar divina el día de tu boda, ya lo sabes, nosotros podemos ayudarte.